Normalmente las alternativas al explorador de Windows suelen venir cargadas de nuevas características y funciones.
Snowbird, en cambio, camina hacia el sentido contrario.
Se trata de un
gestor y explorador de archivos con las funciones minimizadas que centra sus esfuerzos en ofrecer un
mejor comportamiento.
Quien busque la posibilidad de previsualizar archivos o realizar otro tipo de acciones avanzadas, que se busque otro programa.
Sin demasiadas opciones de visualización, la principal baza de
Snowbird radica en su
rápida velocidad de navegación, que hace que parezca que volemos sobre nuestras carpetas y archivos.
También es muy interesante su
buscador integrado, que permite realizar búsquedas de la manera más rápida y sencilla en el PC o en la carpeta que le indiquemos.
Otro tanto ocurre con su
capacidad para copiar o trasladar grandes cantidades de archivos y carpetas, permitiendo que pausemos la acción y la reanudemos más adelante.
El programa dispone de lista de favoritos,
que puede almacenarse y consultarse como en un navegador web.
Un explorador de archivos cuya función principal consiste en navegar y encontrar todos los archivos que necesitemos. Sin distracciones ni ningún tipo de barroquismo funcional.